Los bordados en oro y sedas son una de las artes más apreciadas de las hermandades: mantos, sayas, palios, estandartes, banderas y piezas más pequeñas como escudos o pañuelos.
Qué piezas se venden
Mantos y sayas, bambalinas y techos de palio, estandartes y banderas, faldones, dalmáticas, escudos bordados, pañuelos, tocados y piezas sueltas que pueden pasarse a un tejido nuevo.
Qué mirar para valorar un bordado
- Tipo de hilo: no es lo mismo un bordado en oro fino que uno en hilo metálico. El hilo influye mucho en el valor y en cómo envejece la pieza.
- Técnica y ejecución: la regularidad de las puntadas, el relieve y la riqueza del dibujo muestran la calidad del trabajo.
- Bordado a mano o a máquina: el trabajo a mano tiene más valor. Mira el reverso: suele delatar cómo se ha hecho.
- Taller y época, si están documentados.
Estado: lo que hay que revisar
- Hilos sueltos, levantados o ennegrecidos.
- El tejido de soporte: roces, decoloración o desgaste. A veces el bordado está bien pero conviene pasarlo a un tejido nuevo.
- Restauraciones anteriores.
Para piezas importantes, la valoración de un taller de bordado es la mejor garantía.
Consejos para vender
Fotos con buena luz del conjunto y de detalles, medidas, tipo de hilo si lo conoces, taller y época, y estado del soporte. Si la pieza necesita restauración, dilo claramente: hay compradores y talleres interesados precisamente en eso.